viernes, 25 de julio de 2014

Escapada a la Garrotxa- Día 2: Ruta circular por la zona volcánica (de Santa Pau al Sallent)



15 de Julio del 2014

Habiendo dormido maravillosamente y habiendo lanzado la manta a casi la otra punta de la habitación (a golpe de patada voladora) por la calor... amanecí el segundo día con mi móvil sonando desde el escritorio.
Aún no me había desperezado que "¡tachán!" primer incidente del segundo día (en esta escapada nuestra racha de incidencias a ido en aumento, aunque, como seguimos siendo unos suertudos, las compensaciones siempre han sido mejores jejeje) ¿que pasó esta vez?. Pues resulta que, durante la noche, debió haber un apagón o un fallo eléctrico en el albergue y no solo estábamos sin electricidad en la habitación sino que además, para mi desgracia, rustió el cargador de mi móvil ¡¡bien, ayer problemas con la cámara, hoy con el móvil!! menos mal que, aunque con poca batería, estaba ileso...


Y ya que hablo de incidentes... ¿recordáis eso de que me dejé la SD en Sant Feliu de Llobregat verdad? pues, después de entrar por lo menos a cuatro tiendas de electrónica. Para buscar una SD de pocos GB y barata (vamos, menos de 6 euros) al fin encontré una de 4GB por unos 4 euros y pico ¡¿que bien, verdad?!, jajajaja ¡pues no! porque no caí en que mi cámara. Que tiene unos cuantos años, no soporta las tarjetas SD-HC ¬¬ así que ahí estaba yo, con una tarjeta SD que no me servía y con casi 5 euros menos en el bolsillo (menos mal que he aprendido a contar hasta 10 y a reírme de estas cosas, en fin).
Pero bueno, ¡no penséis que todo salió torcido ese día! que aunque aún nos faltarían por llegar un montoncito más de incidentes. Para mi, fue uno de los mejores días de esta escapada.

Después de lavarnos la cara y que Alejandro me dejara cargar un poco mi movil con su cargador, bajamos a desayunar a las 08:30 de la mañana y después de comerme la super magdalena de chocolate blanco con crema de chocolate blanco de Cal Tuset, nos pusimos en marcha, dirección a la estación de autobuses.


Hoy al fin podríamos hacer la ruta circular de la zona volcánica, donde llegaríamos hasta el Sallent desde el volcán de Santa Margarida.

En la siguiente foto podéis ver el itinerario que seguimos una vez llegamos a Santa Pau (este itinerario es de: la guia de la Garrotxa dels camins de l'Alba "alpina" en concreto la ruta 18) al que añadimos el volcán de Santa Margarida y el Croscat (a unos 2km antes de Santa Pau).

Es una ruta para hacer a lo largo de todo el día, ya que hay infinidad de cosas por ver. Por este mismo motivo, veréis que esta entrada tiene una estructura un tanto diferente al resto de entradas que suelo hacer sobre las escapadas. Para intentar no hacerla tan extensa (pero sin omitir prácticamente nada) he ordenado la ruta tomando como referencia los lugares más significativos y omitiendo un poco los tramos de camino entre lugar y lugar. Solo diré que es una ruta bastante larga (unos 20 km aproximadamente, siento no ser más precisa, caí en el error de no calcularlo allí) pero de fácil trayectoria. El tramo con más desnivel es el de la subida al volcán de Santa Margarida (682 m) que desde el parquing son alrededor de los 200 y pico metros de desnivel acumulado, el resto del itinerario es bastante plano.




Cogimos el autobús que va a Santa Pau, donde un sonriente conductor y escalador en su tiempo libre, nos deseó una buena ruta por la zona...

Bajamos en la parada del parquing del volcan de Santa Margarida (justo a los pies del volcán, donde se inician los caminos del mismo y el camino al volcán del Croscat, y el enlace con el GR-2 que cogeríamos más tarde para ir hasta Santa Pau).


  • Volcán de Santa Margarida

El volcán de Santa Margarida es uno de los más importantes de la zona, de 682 m de altitud, y cuya boca del cráter (que hoy en día es un prado) hace 2000 metros de perímetro. Justo en medio del cráter encontramos la ermita de Santa Margarida, de origen románico y la que da el nombre a este volcán.


La subida se hace aproximadamente en una media hora, caminando por caminos oscuros de piedra volcánica, arboles tan altos que forman cúpulas de intensas tonalidades verdes y otros de enormes troncos que invitan a ser abrazados...




Aquí una de las fotazas de Alejandro, que prácticamente a sido el autor de casi todas las fotos de esta escapada.


Y después de subir una imponente subida, que parece que no tiene fin, llegamos a las inmediaciones de la masía Cantallops donde hay dos caminos para bajar al cráter (uno con escaleras por donde transitas entre enormes helechos y el otro por una cuesta, donde podemos contemplar las vistas de la ermita en el centro del cráter desde un punto más elevado).


Nosotros decidimos bajar por las escaleras y hacer luego la vuelta por el otro camino.



A la sombra de la ermita, hicimos una parada por unos minutos. Tres rapaces volaban en círculos muy por encima de nuestras cabezas, descendiendo en picado de vez en cuando para picotearse las unas a las otras. Con los prismáticos de Alejandro pudimos observar que tenían una linea blanca en las puntas de las alas, pero no supimos distinguir que clase de rapaces eran.
Después de observar las piruetas y giros de las aves, y hacer un poco de broma con tres voluntarios de la ADF (Agrupación de Defensa Forestal) de la zona, seguimos con la ruta volviendo sobre nuestros pies por el camino de cuesta.






  • Fuente del Collelldamunt

Bajando de nuevo al parquing, para poner rumbo al volcán Croscat. Encontramos de casualidad la fuente de Collelldamunt, que se encuentra entre el parquing y el camino que sube al Santa Margarida.

Es una fuente sencilla, con el detalle de una vieira dorada en el grifo. Nosotros aprovechamos para rellenar de agua bien fresquita la cantimplora y seguir rumbo al Croscat. 




  • Volcán Croscat

A tan solo 10 o 15 minutos del parquing, llegamos al Croscat.

El Croscat es el volcán más joven de la zona volcánica de la Garrotxa. Tuvo dos erupciones, la primera hace 17.000 años y la segunda hace 11.500 años.

Durante 25 años estuvo dedicado a la explotación de gredas, para la producción de ladrillos y pistas de tenis. Las extracciones del Croscat fueron la principal causa de las movilizaciones populares que hicieron que el Parlamento de Cataluña, en 1982, aprobase la creación del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Pero no fue hasta el 1991 que no se pudieron parar las extracciones, cuando la Generalidad de Cataluña compro la empresa explotadora.

La extracción de gredas o lapilli dio lugar al impresionante tajo que se ve en la parte posterior del cráter, la más alta, de más de 100 m de altura y 500 m de longitud. Las capas más oscuras son las originales de la lava, pero debido a la oxidación, se ha formado una serie de capas de colores rojizos y anaranjados muy llamativos.

El Croscat, fue el último volcán de la Península en entrar en erupción.






Junto al volcán Croscat, encontramos una pequeña exposición que nos habla del volcán, y un punto de información turística de la zona.







Me voy a abstener de hacer comentarios sobre este momento selfie... jajaja nos hace falta un buen tutorial: "Como hacer un buen selfie sin morir de risa ni grabar en el intento"



En nuestra visita al Croscat, Alejandro,  preguntó a la mujer del centro de información turística si había algún camino que fuera a Santa Pau y que evitara la carretera (se que me llamará picada por escribir esto, pero tenía que ponerlo jajaja). 

Yo tenía planificado bajar por el camino que va desde el Camping Lava hasta Santa Pau (que está a unos 5 minutos del volcán y es el camping en el que yo había estado veraneando durante tres años) que aunque tiene un tramo de carretera, el resto del camino a Santa Pau va entre campos y pastos con vacas y pasas por delante de una fuente... 

Pero parece ser que no le convencía mucho a mi compañero rutero, así que pidió una segunda opinión: la mujer nos indicó que si cogíamos el enlace del GR-2 (que se coge en el inicio del camino que sube al volcán de Santa Margarida) nos llevaría a Santa Pau "POR CAMINO DE MONTAÑA" (y si, lo pongo entre comillas y en mayúsculas... así lo dijo textualmente) y que además era más corto que el camino que yo sugería (mentira ¬¬).

Total, que le hicimos caso y regresamos de nuevo al punto de partida para coger dicho enlace y poner rumbo al pueblo medieval de Santa Pau...

  • Camino a Santa Pau pasando por el volcán Rocanegra y la fuente Rocanegra (enlace del GR-2)



(yo y mi cara de indignación por no haber cogido el camino que tenía previsto... xD)

Tardamos bien poco en darnos cuenta de que "CAMINO DE MONTAÑA" nada de nada, carretera, carretera y más carretera (el paisaje muy bonito eso sí, pero CARRETERA)... llegamos a la conclusión de que lo que la mujer quería, en realidad, era que viéramos el volcán Rocanegra. Que no lo teníamos previsto para esta ruta, pero que al final se añadió a la lista. Y eso de "más corto" ni de broma, el camino da mucha más vuelta que el que va por debajo del camping. 

Pero bueno... también nos permitió ver bonitos campos de maíz, pastos con vacas, el volcán Rocanegra y la fuente Rocanegra, hasta llegar a Santa Pau. Además de conocer otro camino de la zona que yo hasta entonces desconocía.










¡Esto es un camino de montaña! a unos 5 minutos del pueblo de Santa Pau...



  • Santa Pau

Santa Pau es un pueblo medieval, bien conservado, que se encuentra en pleno centro del Parque Natural de la zona volcánica de la Garrotxa y del cual yo estoy completamente enamorada. Ya sea por el silencio, por las oscuras piedras de sus muros, las esculturas escondidas en algunas de sus calles o las vistas de bastos campos de fesols "alubias" (de los que por cierto me han dicho que son los mejores)... sea lo que sea, Santa Pau me cautivó desde la primera vez que recorrí sus calles hace ya muchos años atrás.







El pueblo de Santa Pau fue declarado conjunto historico-artístico el 22 de julio de 1971, del que destaca el castillo de Santa Pau, documentado en el s.XIII.
Información, mapas y planos de Santa Pau: Web oficial del ayuntamiento de Santa Pau












En uno de los muchos miradores que tiene el pueblo, hicimos parada para comer y descansar un poco antes de iniciar la circular hasta el Sallent y vuelta a Santa Pau... 

Quien nos iba a decir en esos momentos, como sería "la vuelta" desde el Sallent... 
Pero sigamos, no quiero adelantar acontecimientos aún.




En realidad, no vimos Santa Pau como realmente se merece (bajo mi punto de vista, requiere una única excursión para verlo en profundidad y gozar de sus rincones) pero el tiempo apremiaba y aún nos quedaba mucho camino por delante y varios lugares que visitar.



  • La Font Fresca

Dejando Santa Pau atrás y iniciando la ruta 18 de la guía Alpina: La Garrotxa (els camins de l'Alba), que para mi gusto, aunque puede darte buenas ideas de ruta, eché en falta información más detallada y precisa... 

Pero bueno, en teoría, no tenía pérdida llevando la guía y el mapa Alpina de la Garrotxa que tanto aprecia Alejandro. Aunque ya se sabe... cuando está de que tienen que aparecer los imprevistos, aparecen y punto, se tenga mapa, guía o lo que sea y más adelante sabréis porque.


Aquí en uno de mis momentos de locura, me dio por ordenar y apilar esas enormes balas de paja... ¡si es que, como dice Alejandro, soy más fuerte que el vinagre! jajaja. 
No, en realidad, no la pude mover ni medio milímetro... aunque lo intenté.

Cada vez más cerca de la Pedra del Diable (Piedra del Demonio), paramos escasos minutos en la font fresca. Fuente que se encuentra en las afueras de un camping de la zona (tal vez el de la masía can Patxet, aunque no estoy segura).



  • La Pedra del Diable 

Cuenta la leyenda, que una moza se tenía que casar con un joven que la esperaba en la otra orilla del rio Ter, cerca de Gerona. El rio bajaba grande y abundante y no lo podía atravesar. La joven entonces prometió su alma al diablo si antes de las doce de la noche la llevaba al otro lado del rio. El demonio se puso entonces a construir un puente de piedra, y volando por el aire transportaba grandes rocas desde los Pirineos. Pero, mientras llevaba la última piedra, llegó la media noche y la dejó caer produciendo un gran estruendo en el lugar por donde pasaba.



Y aquí el famoso menhir de la leyenda


  • Salto de agua de Can Batlle

Durante el itinerario, a parte de la guía y el mapa íbamos siguiendo las señales de itinerànnia, ya que la ruta era la misma hasta el Sallent. Pero, a pesar de toda la información que llevábamos, al dejar la Pedra del Diable atrás. Dudamos en si estábamos o no en el lugar indicado, ya que la guía decía una cosa y las señales de itinerànnia estaban algo dudosas en este punto. 

De modo que si decidís hacer este itinerario y llegado este punto dudáis: seguid el camino recto, dejando atrás una masía... al poco volveréis a estar situados y en poco tiempo veréis la indicación del salto de Can Batlle (salto de agua que por cierto en la guía tienen otro nombre, si no me equivoco: Salto de la font fresca).



Al fin llegamos al Salt de Can Batlle, un salto de agua precioso en un rincón privilegiado envuelto de helechos y frondosa vegetación. Donde, por supuesto, hicimos una parada para contemplar la vista y refrescarnos los pies.



¡Y aquí otro imprevisto! yo en este onírico lugar y mi bikini en el armario del albergue ¡Bien Xantal!... menos mal que el agua estaba muy fría y no fue hasta el último momento que me entraron ganas de un chapuzón. 

Pero que con la llegada de una familia de franceses y con el tiempo encima, desestimé totalmente esa idea ¡me queda pendiente eso si!.




Este magnifico puente, que quedaba a nuestras espaldas, es el camino que cogeríamos más tarde para seguir la ruta hasta el Sallent.





Cruzando el puente de la anterior foto, llegamos a las inmediaciones de la masía Can Batlle, donde seguiríamos un rato por camino de montaña hasta volver a incorporarnos a un tramo de carretera hasta el Sallent.




  • El Sallent

Realmente, el Sallent, no es un municipio. Se trata de uno de los vecindarios que pertenecen al municipio de Santa Pau y que está formado por un pequeño grupo de casas alrededor de la iglesia de Sant Vicenç de Sallent.






  • La "Vuelta"

A partir del Sallent en adelante, ya no hay más fotos que documenten el resto de la ruta... y es que poco después de dejar este bonito vecindario, apareció el SUPER IMPREVISTO:

Después de dejar atrás un pequeño tramo de carretera y meternos por un sendero casi olvidado, cruzamos lo que parecía un terreno privado con una manada de vacas (donde, por cierto, había una señora vaca negra, con unos cuernazos de mucho cuidao... que tenía un ternerito casi recién nacido y nos propinó unas miradas que me hicieron tragar saliva varias veces, mientras pasábamos por su lado).
La cuestión es, que en algún momento, por esa zona, dejamos de seguir sin querer el camino de la ruta 18 de la guía y empezamos a seguir las señales del camino (las amarillas de Itinerannia) *Si hacéis esta ruta, extremar la atención pasado el Sallent, pues es fácil confundir un itinerario con otro*.

Al cabo de un rato, yo que iba releyendo de vez en cuando la guía, comencé a echar en falta algunas cosas... como: "la font d'en corbs", una supuesta fuente que deberíamos haber pasado y que ni rastro...
Pero como la guía tampoco brillaba por su precisión, hicimos un poco caso omiso. Pensando que tal vez la fuente estaba algo "escondida" como la de la font fresca.

Pasado el rato, salimos de nuevo a la carretera. Donde un cartel indicaba Santa Pau a la derecha.
Yo le pregunté a Alejandro, que miraba el mapa, si era ese el camino que debíamos coger (era la vuelta a Santa Pau por carretera). Pero las señales del camino nos indicaban seguir el camino hacia la izquierda... a mi me pareció sospechoso, incluso le comenté que era un camino que debía dar bastante vuelta ya que Santa Pau nos quedaba en la dirección opuesta.
Pero, ya se sabe, los caminos que van por montaña tienden a dar más vuelta que los de carretera... de modo que, después de dudar un buen rato (y sin estar del todo convencidos) optamos por coger el camino de la izquierda ¡¡GRAN ERROR!!.

Y comenzamos a bajar y bajar y a bordear casas de campo y grandes extensiones de pastos con vacas ¡incluso nos medio reímos de un pobre ciclista que estaba más perdido que nosotros! (o eso creíamos) el cual también buscaba la dirección a Santa Pau y al que nosotros indicamos, con total seguridad, que fuera en nuestra misma dirección...

Hasta que llegó un punto, que a mi si que ya no me cuadraba absolutamente nada de lo que ponía en la guía. ¡Incluso en los carteles ya no aparecía Santa Pau, sino Besalú! ¡Besalú a 4 horas y 40 minutos!.
Alejandro debía tener también la mosca detrás de la oreja, ya que desdoblaba el mapa y lo giraba una y otra vez, intentando adivinar que tan cerca de Santa Pau estábamos.
Entonces apareció un hombre con un bonito Dálmata, al que yo abordé directamente para que nos indicara donde quedaba Santa Pau. El hombre, que hablaba inglés, nos indicó que estábamos caminando en dirección opuesta. Mostrándonos donde estábamos en el mapa ¡casi en MIERES! y diciéndonos que llegaríamos de noche a Santa Pau... Y yo eché a reír ¿que podía hacer sino?.

Volviendo sobre nuestros pasos, a paso rápido (todo lo que antes era bajada ahora era subida, subida y más subida) pensábamos como nos lo íbamos a montar para llegar a Santa Pau a tiempo. Ya que el último autobús que iba a Olot, pasaba a las 20:00 de la tarde y si no recuerdo mal... en aquel momento debían ser las 19:00 o las 19:15 (imposible vamos).

Llevábamos caminando desde las 09:30 de la mañana, estábamos en la quinta ostia (y con perdón) y tendríamos que volver andando hasta Olot (solo el tramo: Olot-Santa Pau, por carretera, son unos 12 km... y a eso habría que sumarle los km desde donde nos encontrábamos hasta Santa Pau. Una locura).
Tan solo había una solución: ¡Poner bien alto el dedo mágico y hacer autoestop!.

Y es que... cuando digo que somos unos suertudos, es que somos unos suertudos (a pesar de los imprevistos) no llevábamos ni cinco minutos caminando por la carretera, que el segundo coche que pasó, paró ¡Bien! ¡que alegría más grande!
"¿vais a Olot?" nos preguntó un chico joven que bajaba del asiento del copiloto, mientras nosotros acelerábamos el paso para llegar al vehículo "¡Siii!".
¡No solo habíamos conseguido parar un coche, sino que además nos llevarían hasta Olot. Aún llegaríamos antes de lo previsto y todo!.

La conductora era una mujer joven, rumana seguramente, por su acento y rasgos. La que nos confesó que habíamos tenido la gran suerte de que iba con su compañero de copiloto, ya que cuando viaja sola le da miedo recoger autoestopistas.
El chico que era muy dicharachero, también nos dijo que además de eso también habíamos tenido muchísima suerte, ya que a esa hora, es difícil encontrar coches que vayan dirección Olot y no al revés "la gente trabaja en Olot y vuelven ahora a sus casas, habéis tenido suerte de que nosotros trabajemos en una casa rural  y vivamos en Sant Joan de les fonts" nos dijo. (Sant Joan de les fonts es el siguiente pueblo pasada la ciudad de Olot).

Hablando durante el trayecto, también nos comentaron que en la ermita del volcán de Santa Margarida, al igual que en el río Fluvià. Antiguamente los creyentes arrojaban monedas para que sus deseos se cumplieran (curiosidades que sin duda solo puedes conocer si hablas con la gente del lugar :D).

Y lo dicho, en menos de un abrir y cerrar de ojos ya estábamos despidiéndonos de la amable pareja que nos había recogido y que nos había dejado justo delante del Hospici de Olot.

Estábamos cansados, pero una alegría inusual nos invadía por completo. Al menos yo no podía parar de sonreír, como si de una niña pequeña que acaba de ganar un trofeo se tratara ¡la experiencia autoestopera quitó por completo cualquier pequeño sentimiento de impotencia y frustración al habernos perdido! y creo que fue eso lo que nos dio fuerzas para que después de ducharnos y cenar, aún tuviéramos ganas de dejarnos caer por el barri del Carme (barrio del Carmen) de Olot, donde eran fiestas y pudimos ver la ballada popular de sardanes (baile popular de sardanes).



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Y aquí termina nuestra aventura del segundo día por las tierras volcánicas de la Garrotxa ¡sin duda el día más intenso y plagado de anécdotas!